Allá en 1980, en el estado de Ohio, nació un niño al que le pondrían por nombre: Clay Javen Tucker. Ese fue el año de Superman II, el mismo año que AC/DC sacó a la luz el Back in Black. Se iniciaba una década y el mundo acababa de conocer a un niño que 30 años después sería el corazón, el espíritu, la garra, el hombre de referencia.
En menos de un año, Clay Tucker se ha ganado a pulso el honor de formar parte de uno de los clubs que más aman al baloncesto, el DKV Joventut. Y es que pulso es lo que más tiene Tucker, en cada partido se marca un reto: anotar todos los balones que tire, sea cuál sea su posición, tenga a quien tenga delante. Clay Javen Tucker no mira lo que hacen los otros, él sólo mira lo que puede hacer él. El 14 de Junio de 1980 nació un niño que llevaba en la sangre el ritmo del baloncesto.




