Cajasol
Con la discreción de un espía, Andrés Miso tiene la habilidad de infiltrarse en las filas enemigas. Su penetración es tan sigilosa que los rivales no se dan cuenta de su presencia hasta que el jugador está bajo el aro. En ese instante Miso ya ha conseguido lo que quería y es demasiado tarde para que los rivales puedan rebelarse.
Nadie conoce sus tácticas, ni sus métodos. Pero lo cierto es que a este jugador es mejor tenerle entre tus filas, porque si no, en un visto y no visto, vas a tenerlo en tu contra encestando.




